Los faroles de Hijos de Estévez iluminan el Castillo del Buen Amor
Un palacio histórico transformado en hotel de lujo en Topas, Salamanca
Un Castillo con Siglos de Historia
El imponente Castillo del Buen Amor, situado en la localidad de Topas (Salamanca), es una edificación originaria del siglo XI que se convirtió en palacio en el siglo XV y, más recientemente, en un hotel de gran categoría. Sus estancias y salones se iluminan con faroles realizados en el taller Hijos de Estévez.
Este proyecto representa la perfecta fusión entre la artesanía tradicional y la restauración de un monumento histórico, creando un ambiente único donde el patrimonio arquitectónico se combina con el confort contemporáneo.
Transformación Histórica
De fortaleza del siglo XI a palacio en el siglo XV y finalmente a hotel de lujo, el Castillo del Buen Amor ha sabido adaptarse a cada época manteniendo su esencia.
Restauración Integral
El palacio fue restaurado a fondo antes de convertirse en hotel, preservando su estructura gótica mientras se adaptaba a los estándares de confort modernos.
Características Arquitectónicas y Ambientales
Estilo Arquitectónico
El palacio combina estructura gótica con decoración de inspiración árabe e italiana, y cuenta con un patio central adornado con galerías labradas.
Entorno Natural
Ubicado en un vastísimo latifundio de 116 hectáreas, el castillo está rodeado de encinas, pinos y chopos, ofreciendo vistas inigualables desde sus torreones.
Inspiración Hotelera
Inspirado en la tradición de los Paradores de Turismo, el hotel ofrece una especial riqueza y suntuosidad combinada con el máximo confort.
Iluminación Artesanal
Los faroles de Hijos de Estévez contribuyen a crear la atmósfera única del castillo, iluminando sus estancias con luz cálida y artesanal.
Un Proyecto de Reconversión Patrimonial
La iluminación del Castillo del Buen Amor representa un caso ejemplar de cómo la artesanía tradicional puede contribuir a la puesta en valor del patrimonio histórico. Nuestros faroles no solo proporcionan luz, sino que forman parte integral de la experiencia que vive cada huésped de este hotel único.
La transformación de este castillo en hotel de lujo demuestra cómo los edificios históricos pueden encontrar nuevas funciones sin perder su identidad. La iluminación artesanal juega un papel crucial en este proceso, creando ambientes que respetan la historia del lugar mientras ofrecen el confort y la elegancia que demandan los viajeros contemporáneos.
"Iluminar un castillo del siglo XI con faroles artesanales es conectar siglos de historia con la calidez del presente. Nuestra luz acoge a los huéspedes como antaño lo hicieron sus muros con señores y damas."